| EL
ESPACIO PUBLICO
PRIMERA PARTE
"Con el surgimiento de la industria, los campos se han despoblado mientras
se operaba un gigantesco desarrollo de las ciudades. En los últimos tiempos se ha inquirido con frecuencia acerca del carácter
actual de los espacios públicos, su significación, su estado
de degradación, situación de la que no podríamos hablar
sin considerar a la ciudad misma en toda su dimensión puesto que el
espacio público es inherente a la concepción misma de la ciudad.
En las aldeas primitivas, la vía pública, que enlazaba chozas, una incipiente ágora y lotes de cultivo, no tenía una función muy definida oficiando también de lugar de juego y reuniones sociales. La especialización y las demandas de uso posteriores generaron la diferenciación de los espacios, tales como aquellos vinculados a la aparición del cultivo de cereales, el arado, el telar, la acumulación de excedentes y la necesidad de intercambiarlos, dando lugar a la manifestación física de tales necesidades de uso registradas. Se agregaron entonces, al espacio rústico de la aldea primitiva: el palacio que en principio hacía las veces de cuartel, administración y tribunal, el templo oficiando en principio como lugar para culto y mercado, con las particularidades propias según las culturas de que se tratara.2 "Con posterioridad las funciones de intercambio son ubicadas fuera de
los recintos sagrados, en lugares abiertos provistos de puestos provisionales
durante los días de feria o en recintos cerrados al costado de ciertas
calles. Los lugares abiertos y comunes, como calles y plazas, dejan de ser
meros espacios residuales entre viviendas y adquieren formas y usos más
definidos alrededor de las cuales se alinean las construcciones cerradas. El uso intensivo a que estos espacios abiertos y públicos
(comunes) fueron demandados motivó diversos tipos de solución:
desde la segregación espacial de actividades que resultaban incompatibles
con otras, a través de la construcción de mercados, por ejemplo,
para un uso especializado, hasta la segregación temporal de las demandas
conflictivas promoviendo usos alternados de los espacios, tal como la alternancia
del uso diurno de las calles para peatones y nocturno vehicular en la Roma
de Julio César, o la organización de ferias semanales en la
Edad Media, situación que se tornó más frecuente cada
vez a partir del período de industrialización de las ciudades
con producción fabril en gran escala, avances tecnológicos en
la producción y el transporte, concentración urbana de la población,
especialización del trabajo. |
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![]() Núcleo clásico Pompeya. "Como en otras ciudades latinas, el núcleo central era el foro ...en el que estaba prohibido el tránsito de rodados, se entraba a través de arcadas; constituía un paseo para peatones alrededor del cual estaban concentrados los tribunales, los templos y el mercado público". Munford, Lewis; ob. cit, pág. 424. |
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TUGURIZACIÓN DE CENTROS URBANO
Las sociedades feudales se diluyen bajo la presión
del capitalismo mercantil y las ciudades requirieron espacios para usos especializados
tanto al nivel de producción, de infraestructura como de esparcimiento.
Surgieron baños, transporte colectivo, calles, parques, que sin embargo
no dieron abasto frente a la demanda del explosivo crecimiento demográfico
y migratorio, ni a la necesidad de espacios especializados y de tiempos para
su uso. Así, el espacio físico y el tiempo en la ciudad se convirtieron
en dinero. |
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![]() Población metalúrgica norteamericana: gran fundición de hierro, ferrocarril, contaminación. En el trazado de las primitivas poblaciones industriales no se previó la ubicación de industrias en relación a los sectores residenciales. ". Munford, Lewis; ob. cit, pág. 791 |
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LAS PROPUESTAS DE ORDENAMIENTO URBANO
Frente a esta situación generada en las ciudades durante más
de cien años producto de la industrialización, surgieron propuestas
tendientes a revertir el caos del ambiente urbano. Otra, se dirigía a zonificar el uso en las ciudades según funciones
básicas: trabajar, habitar, recrearse y circular, con espacios nítidamente
diferenciados para cada una de las funciones: áreas de habitar, áreas
de trabajar, de recrearse, enlazados mediante amplios espacios verdes que
pretendían introducir el campo en la ciudad, transitables para el peatón,
con la aparición de vías elevadas para el paso del automóvil.
Sin embargo, las soluciones discriminatorias de este tipo,
que miraron la ciudad desde su aspecto funcional, con resultantes ordenadas
pero aburridas (igualmente contaminadas) y carentes de vida urbana, no lograron
dar respuesta a las necesidades de sus ciudadanos y entraron en colisión
con la vida real del hombre quien transcurre en permanente combinación
de actividades no segregadas. Por otra parte, tampoco lograron su cometido
de descentralización, las ciudades crecieron hacia los suburbios provocando
el empobrecimiento de la vida ciudadana y el proceso urbano continuó
en aceleración. |
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![]() "Lo imposible se convirtió en posible: la separación del peatón y del automóvil es cosa hecha..." Le Corbusier, Los tres establecimientos humanos, Editorial Poseidón, Buenos Aires, 1964, pág. 40. |
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CARÁCTER DE LOS ESPACIOS PÚBLICOS
Curiosamente, los espacios públicos, por lo general los abiertos, que resultan como decíamos del remanente-sobrante que deja de lado el crecimiento de las estructuras urbanas (su contraforma), pueden convertirse en el instrumento para el ordenamiento de las ciudades a través de su reconstrucción y recualificación. Esta conceptualización tiende a la idea de que el espacio abierto,
concebido como un sistema, permite jerarquizar el territorio y diseñar
su crecimiento. "De la lectura de los mapas de ciudades que se han ocupado de sus espacios públicos -Barcelona, Washington, Mendoza en Argentina- se puede verificar que son éstos los elementos que tienen la capacidad para recomponer una lectura unitaria de la ciudad y de dotar de contenido urbano a las zonas más desestructuradas." 6 Enlazando la capacidad instrumental que estos espacios pueden tener como
sistema para el ordenamiento de la lectura unitaria de la ciudad, con los
conceptos del comienzo del texto que plantean que la captación - percepción
espacial de la ciudad es posible a través de sus espacios públicos
y que éstos, son en parte consecuencia del escenario urbano construido
que lo define y contiene, podemos fortalecer la idea de ciudad como totalidad
con que comprendemos el hecho urbano, donde el espacio público es inherente
a la concepción misma de la ciudad, y es a su vez como sistema el que
permite la percepción de la ciudad y la herramienta capaz de ordenarla.
En los núcleos urbanos éstos son los espacios públicos
abiertos, calles, plazas y parques. |
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![]() Espacio público como lugar del encuentro colectivo |
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| 1:
Le Corbusier, Los tres establecimientos humanos, Editorial Poseidon, Buenos
Aires, 1964, pág 14 2: Browne, Enrique, El uso de las ciudades y las viviendas, CLACSO, Ediciones Siap, 1978, Buenos Aires, pág.99, 107, 123. 3: Munford, Lewis; La ciudad en la historia, Ediciones Infinito, 1966, Buenos Aires, pág. 92. 4: Howard, Ebenezer, Ciudad Jardín, 1898 5: La propuesta de la Ciudad Radiante fue postulada por Le Corbusier, cuya visión de la ciudad contemporánea encabeza este texto, en el año 1930. 6: Merlo, Angel; Santa María, José; Sessa, Emilio, Región Capital - Estructura de Espacios Abiertos, trabajo inédito, 1993 7: Cullen, Gordon: El paisaje urbano, Editorial Blume-Labor, Barcelona, 1974 |
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